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Mitología Chilena, origen y desarrollo

mitología chilena

La mitología chilena es como su tierra: regada por el mar, aislada por la cordillera y heredera de una larguísima tradición.

por I. C. Tirapegui

¿Por qué escribir sobre la mitología chilena?

Primero, porque me encanta la mitología, así a secas. Me gusta la mitología griega, sajona, celta, nórdica y particularmente, la que me es propia, la mitología chilena. Me encanta que una superstición sobreviva a los milenios, merced de una inmensa tradición cultural e histórica, y más me gusta que sus seguidores no vengan a tocar mi puerta para hablar de Zeus u otro dios de su panteón. Además, soy el autor de la novela Ngen Mapu, una historia de carácter épico que se arraiga fuertemente en la mitología mapuche.

Sin embargo, la razón más importante es un simple chovinismo: creo que nuestra mitología es una de las más interesantes y diversas del mundo. ¿Por qué? Pues bueno, esa es la verdadera razón por la que escribiré sobre mitología chilena… empecemos.

Mito

El mito proviene del vocablo griego mythos, «relato» o «cuento» y su objetivo es dar una explicación a un hecho o  fenómeno extraordinario. En general, se trata de un relato tradicional que narra acontecimientos prodigiosos, protagonizados por seres extraordinarios, como dioses, semidioses, héroes, monstruos o personajes fantásticos.

José Manuel Losada, investigador en mitocrítica, define el mito como:

El mito es un relato explicativo, simbólico y dinámico, de uno o varios acontecimientos extraordinarios personales con referente trascendente, que carece en principio de testimonio histórico, se compone de una serie de elementos invariantes reducibles a temas y sometidos a crisis, presenta un carácter conflictivo, emotivo, funcional, ritual y remite siempre a una cosmogonía o a una escatología absolutas, particulares o universales. *1

En forma menos académica, digamos que se denomina mito a los discursos, narraciones o expresiones culturales de origen sagrado, y que posteriormente son secularizadas y tratadas como discursos culturales. La mayoría de las veces son relativos a una época histórica o a una serie de creencias, religiosas o no.

Son relatos basados en la tradición y las leyendas, y en general son creados para explicar el universo, el origen del mundo, los fenómenos naturales o cualquier cosa para la que los creadores de la mitología, no tengan explicación racional.

Aunque no todos los mitos tienen un propósito explicativo, casi todas las religiones (vivas o muertas) se levantan sobre un conjunto de mitos que se agrupan alrededor de sus escrituras sagradas, lo cual las avala y justifica sus dogmas. De hecho, la palabra mito se refiere a hechos que no son posibles de verificar de manera objetiva o “que carece en principio de testimonio histórico”.

Establecido esto, cuando hablamos de mitología, nos referimos a un conjunto de mitos relativamente cohesionados. es decir…

Mitología

dinosaurios y dragones

Son relatos que forman parte de una o varias religiones y/o cultura(s). De hecho, ellos son la base de la mayoría de las religiones y viceversa, la mayoría de las mitologías están relacionadas con una o más religiones.

El término se usa frecuentemente para referirse a religiones antiguas, como la mitología griega, romana o escandinava. Sin embargo, la mitología hebrea (por ejemplo) es el sustento de religiones contemporáneas, como las judío cristianas y el islam.

Si continúo por esta cadena de eventos, debiera agregar  que si la mitología sobrevive, se transforma en la religión de la sociedad donde es adoptada; pero esa es harina de otro costal y por ello, no sigo por los eslabones de las consecuencias y detengo mis pasos en la mitología.

Ya establecimos que el mito tiene una carácter fantástico o ñoño, tiene un origen cultural y concluimos que un conjunto de mitos construyen una mitología. Además, sabemos que la mitología tiene una carácter histórico, cultural y tiene relación con las características propias del territorio donde es concebido. Así que ahora continuamos hacia nuestro tema central, la mitología chilena…

Mitología Chilena

La mitología chilena se basa en los mitos y leyendas de los pueblos nativos que habitaban esta tierra. Así que a la mitología Inca en el norte, se suma la mapuche y más al sur, la de los pueblos de la patagonia. Y a ellos se suman las de origen europeo, principalmente de los colonizadores españoles. Esta variedad de fuentes ha provocado un fuerte sincretismo, lo cual es la primera característica de la mitología chilena.

Igualmente, los diferentes paisajes y climas presentes en el territorio chileno, además de las diferencias geográficas e históricas, ha favorecido la aparición de más mitos y así, enriquecido aún más la mitología chilena.

División de los mitos

Para clasificar la mitología chilena, la opción que parece más sencilla es la división por zonas geográficas. De esta manera, se dividen en mitos correspondientes a la zona norte, centro, sur y austral del territorio chileno, además de sus territorios insulares (Rapa nui y el archipiélago de Chiloé). Es decir, comenzamos con 6 zonas principales, las que a su vez, también pueden subdividirse.

Entonces, empecemos con este censo de la mitología chilena…

Mitos de la zona norte

mitología chilena: zona norte - Valle de la Luna al atardecer

Los mitos de la zona norte tienen una profunda influencia inca y de los pueblos preincaicos de la zona, aunque han adoptado un estilo propio, debido a la arraigada influencia de la colonia española. Por eso, estas leyendas y mitos se caracterizan por personajes e historias relacionadas con el desierto, la religiosidad y la actividad minera.

Ejemplos de estos mitos son el Alicanto, la Lola, el Yastay, los Achaches, el Umpillay , el Quilpaná y El Carbunclo, además de leyendas como Juan Soldado, el tesoro de Guayacán, los Payachatas, La Tirana, El Alicanto y la virgen de Andacollo. En la Provincia de El Loa es muy conocida la devoción por la Botitas Negras

Mitos de la zona central

mitología chilena: zona central - el PiuchénLa zona central es la más poblada de Chile y fue donde primero se establecieron los colonizadores españoles. Por esto, su mitología es propia de la colonia y se caracterizada por asimilar muchos de los mitos del pueblo mapuche.

Las leyendas de esta zona fueron transmitidas y modificadas por la tradición oral, por lo que tienen muchas versiones. Algunos de los seres mitológicos más conocidos Pedro Urdemales, la Calchona, la Llorona, el Culebrón, el Chonchón y el Piuchén; mientras que cuenta con leyendas como la laguna del Inca, el Entierro del cacique Vitacura y la campana de Rere. También hay muchas referencias a la aparición del diablo («El Mandinga») y encuentros con brujas. Dentro de estos, destaca el mito/realidad más reconocido de la colonia, la famosa Quintrala: bruja negra y sirviente del diablo.

Además, frente a las costas de la zona central destacan los mitos del del tesoro de Juan Fernández y otras leyendas del archipiélago de Juan Fernández. Y por supuesto, la mitología de Rapa Nui…

Mitos de la zona sur

Los mitos de esta zona surgen del sincretismo de la religión mapuche y la religión católica. Sin embargo, destaca la mitología mapuche, por sobre las supersticiones judío-cristianas traídas por los europeos. Por supuesto, si me preguntan a mí, esta es la parte de la mitología chilena que más me gusta…

La mitología y las creencias del pueblo mapuche se refieren al mundo y criaturas nacidas de las extensivas y antiguas creencias religiosas, junto a una serie de leyendas y mitos que son comunes a los diferentes grupos que componen la etnia mapuche (huilliches, mapuches, pehuenches y picunches, entre otros). Sin embargo, hay que señalar que antes de la llegada española, no existían registros escritos de las antiguas leyendas y mitos, puesto que sus creencias eran transmitidas oralmente. Esto hace que su mitología presente diferencias entre las distintas etnias, como también entre las diferentes poblaciones y familias que componían cada etnia.

Otro dato importante es que las comparaciones y relaciones que existen entre las manifestaciones religiosas y mitológicas de los pueblos precolombinos, destacan los mitos mapuches por poseer características únicas que tienen que ver con su idiosincrasia, su moral, su vida social y principalmente, porque nunca fueron subyugados por el imperio Inca o español. Por eso su religión y visión cosmológica se desarrolla de forma casi independiente.

La verdad, es que aquí me podría extender largamente sobre la cosmovisión mapuche, pues como ya dije, escribí una novela muy relacionada al tema. Pero principalmente, porque su cosmogonía es magnífica. Por ello, resumiré el asunto…

Su deidad principal es Ngenechén, quien gobierna las acciones de los hombres. Le siguen en jerarquía los ngen,  espíritus que representan la esencia de los elementos de la naturaleza (tierra, cielo, agua, etcétera) y cuya misión es perpetuar el ciclo de la vida. Ellos gobiernan el mundo en que vivimos. A su vez, este mundo se divide en 3 áreas:

  • Wenu Mapu: la tierra de arriba, espacio sagrado e invisible donde habitan la familia divina, los espíritus del bien y los antepasados de los mapuches.
  • Nag Mapu: la tierra central, también conocida como “la tierra que andamos”, aquel espacio visible que es habitado por los hombres y la naturaleza.
  • Miñche Mapu: la tierra de abajo, donde se encuentran las fuerzas del mal y los espíritus malignos.

A su vez, la Nag Mapu o la tierra que habitamos, está dividida en 4 zonas:

  • Puel Mapu (Este): es el lugar de los dioses, de los espíritus benéficos y de los antepasados.
  • Pikun Mapu(Norte): lugar de mala suerte.
  • Lafken Mapu o Nau Mapu(Oeste): lugar de los espíritus del mal.
  • Willi Mapu(Sur): lugar de buena suerte.

Por supuesto, esta es apenas una pincelada sobre las mitología mapuche, pero cumple con el objetivo de esta entrada. Sin embargo, este inicio me abrió el apetito y prometo que en breve tiempo, escribiré una entrada exclusivamente sobre la religión y mitología mapuche.

Y ya que estoy en esto, una pequeña publicidad…

Y ahora continuamos con nuestro viaje mitológico hacia la patagonia chilena…

Mitos de la zona austral

La zona Austral de Chile ha heredado la mitología de los nativos australes, como los aonikenk, kawésqar, selk’nam y yagán, con mitos como el Gualicho, Ayayema, Temáukel, Watauinewa, Habshi, El-lal y el origen de la planta de Calafate, entre otros. También destaca el mito de los Gigantes patagónicos, originado en las primeras expediciones europeas a la región y que probablemente tengan relación con las Torres del Paine.

mitología chilena

Sin embargo, dentro de la mitología chilena de esta zona, la más potente es la creada por el pueblo Selk’nam…

Mitología selknam

La mitología selk’nam es el conjunto de mitos del pueblo selk’nam, compartidos también por el pueblo haush, en la Isla Grande de Tierra del Fuego. Su difusión es principalmente oral, y sus relatos eran narrados, casi exclusivamente, por ancianos. Los hombres más jóvenes no contaban relatos extensos y las mujeres se limitaban a escuchar.
A menudo, el narrador agregaba al relato ideas propias, lo que dificulta el registro de los mitos. Por ello, su mitología surge de la recopilación de diferentes fragmentos de sus leyendas. En la actualidad, la mitología selk’nam se conoce principalmente gracias a los trabajos del etnólogo austriaco Martin Gusinde y de la antropóloga franco-estadounidense Anne Chapman.

Cosmología

En la mitología selk’nam y haush, el cosmos se divide en cuatro sho’on o cielos del infinito, los cuales representan los cuatro puntos cardinales:

  • Kamuk: Cielo del Norte.
  • Kéikruk: Cielo del Sur.
  • Kenénik: Cielo del Oeste.
  • Wintek: Cielo del Este. Es considerado el más importante de los cuatro sho’on, por ser el lugar de residencia de Temáukel y el origen de todo lo existente.

Cada uno de los shó’on se asociaba a una de las estaciones del año. El Kamuk simbolizaba la primavera y el verano, el Kéikruk al invierno, el Kenénik al otoño y, el Wintek simbolizaba todas las estaciones y, posiblemente, también al tiempo.

Dioses y espíritus

La religión de los selk’nam es considerada politeista, porque existen muchos seres que son como dioses. No obstante, solo Temáukel es reconocido como un dios, mientras que los demás son identificados como antepasados mitológicos. Por otro lado, estos “antepasados mitológicos” poseen características propias de las deidades. Por lo anteriormente descrito, es más apropiado considerar que la religión selk’nam era de carácter henoteista.

De este modo, nos encontramos con un ente superior, similar al dios de las religiones abrahámicas, que corresponde a Temáukel; y a dioses o antepasados mitológicos, llamados howenh. El primero en habitar la Tierra fue Kenos, dios creador y terraformador, y el último, Xalpen y sus subordinados, los shoorts, habitantes del inframundo. Adicionalmente, se mencionan otros espíritus que habitaban los bosques, pero que no tienen mayor relevancia dentro del sistema de creencias selk’nam.

Su panteón está compuesto por:

  • Temáukel: es el dios supremo del panteón selk’nam y haush. Es un dios primigenio, por lo tanto, siempre ha existido y es el creador del Wintek (cielo del Este) y de la Tierra primitiva.
  • Howenh: los howenh  constituyen las grandes fuerzas de la naturaleza, aunque antes de transformarse en dichos elementos, existían como humanos. Entre los más importantes está Kenos, el primero de los howenh; Kwányip y Čénuke; Kojh, howenh del mar; Kren, howenh del sol; Kre, howenh de la luna; Josh, howenh de la nieve; y Shenrr, howenh del viento.
  • Kenos: fue el primero de los howenh en habitar la Tierra. Es el dios creador, organizador y civilizador en la mitología selk’nam, y la deidad más importante después de Temáukel. Fue enviado por él desde la Cúpula Celeste a la Tierra primitiva, con la misión de organizarla y crear a los antepasados mitológicos que darían forma y orden a la Tierra.
  • Kwányip y Čénuke: a Kwányip se le atribuye la distribución del día y la noche de manera equitativa. También se le atribuye la instauración de la muerte, y con ello, el término de la era de los howenh y el inicio de la era de los mortales. Por su parte, Čénuke fue el adversario de Kwányip y una vez que Kenos abandonó la Tierra, Čénuke le sucedió en su tarea de lavar a las personas que se levantaban después del sueño senil.
  • Xalpen y los siete shoorts: Xalpen es la diosa del inframundo y, al igual que los demás espíritus del Hain, sólo subsiste en la creencia de mujeres y niños. Tiene siete acompañantes denominados shoorts o soorts: Sate, Yoisik, Wakus, Keyaisl, Talen, Pawus y Sanu. Además de ellos, hay una gran cantidad de soorts subordinados a quienes no se les asigna un nombre específico.

Mitología chilena insular

Mitos de Rapa nui

La mitología de la Isla de Pascua o más propiamente dicho, Rapa Nui, es particularmente hermosa, rica y única. La razón es que poseen una cultura de características propias, producto de ser la “isla más aislada” de la Polinesia y del mundo. Al igual que el conjunto de leyendas de la gran cultura polinésica, la mitología de la Isla de Pascua es principalmente marítima.

Su característica más destacada, es que presenta una cosmovisión particular, producto de la historia de Rapa Nui. Esto llevó a sus habitantes a crear explicaciones muy locales sobre la creación del ser humano, el mundo y la Isla de Pascua. Y posteriormente, aparecieron los mitos sobre “extinción” y posterior supervivencia en la isla. Estos hechos diferencian la mitología de Rapa Nui de otros mitos polinésicos y más aún, de la mitología continental americana y chilena.

Algunos de los mitos o personajes mitológicos más importantes son: Hau-Maka, Hiva, Hotu Matu’a, Make-Make, Tangata Manu, Uoke, Tangaroa, Hiro, Haua-tuu-take-take, Tive y Raraia hoa.

Mitos del archipiélago de Chiloé

La mitología chilota se formó a partir de la mezcla de antiguas religiones de los pueblos chonos y huilliches, y de las leyendas y supersticiones traídas por los españoles, que en 1567 comenzaron la conquista de Chiloé. Con ello se inicia el proceso de sincretismo que terminaría por crear una mitología propia.

Esta mitología creció y prosperó independientemente de otras creencias y mitos que existían en Chile. Esto se debió al aislamiento que sufrió el archipiélago, cuando quedó separado del resto de las posesiones españolas en Chile debido al poder del Ngen Mapu!! Bueno, en realidad esto se produce después del desastre de Curalaba, en 1598. Los españoles, derrotados, abandonan todas sus ciudades entre el río Biobío y el canal de Chacao. Este evento inicia el proceso que pondrá fin de la Conquista y el inicio de la Colonia. Y razón del aislamiento de Chiloé.

Jerarquía de criaturas mitológicas chilotas

libro ilustrado: mitología chilenaEl rango más alto corresponde a Tenten Vilu y Caicai Vilu, quienes tras una lucha titánica, crearon el Archipiélago de Chiloé. Más abajo estaría el Millalobo, como Rey de los mares, junto a su mujer, la Huenchula y sus tres hijos: el Pincoy, príncipe de los mares; la Pincoya y la sirena chilota como princesas de los mares. El Millalobo otorga diferentes rangos a distintas criaturas mitológicas marinas. Por otro lado, las criaturas terrestres no poseen jerarquía.

También existen los brujos, humanos que poseen la capacidad de volar y dominan a varias criaturas mágicas, como el Invunche. Además se recurre a las machis, brujas benignas de la cultura y religión mapuche, pero que en Chiloé tienen características diferentes.

Personajes mitológicos

Para una mejor comprensión de lo amplia y rica que es la mitología chilota, aquí hay un listado de la inmensa cantidad de leyendas y seres mitológicos que la componen. Y para una mejor descripción, los separo en mitos acuáticos y terrestres:

  • Mitos acuáticos: caballo marino chilote, Caicai, Caleuche, Cahuelche, Cuchivilu, Cuero, Curamilla, Huenchula, Huenchur, Lucerna, Millalobo, Pincoy, Pincoya, sirena chilota, Tempilcahue, Trehuaco, vaca marina chilota
  • Personajes terrestres: ánimas de Cucao, Basilisco chilote, Camahueto, Coñipoñi, Coo, Deñ, Fiura, Invunche, la Condená, la Llorona, Lluhay, Mandao, Piruquina, Piuchén, Raiquén, Tenten (o Tren tren), Trauco, Vilpoñi, la Voladora.

Con esto terminamos este viaje literario por los mitos y leyendas de Chile y por lo que pueden apreciar, su variedad y riqueza es increíble. Por ello, puedo afirmar con toda confianza que mi hipótesis es correcta: la mitología chilena es una de las más ricas, extensas y complejas del mundo mundial.

Fuentes:
  1. J.M. Losada; M. Guirao. Myth and Subversion in the Contemporary Novel (en inglés y español). Newcastle upon Tyne: Cambridge Scholars Publishing. p. 9. ISBN 1-4438-3746-6.

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