cómic: La maldición de la Animita

$7.000

Autores: Daniel Fernandez Leiva; Pablo Santander.

Portada y contraportada a color .

Interior: 64 páginas. Blanco y negro.

mide 24×17 cms.

Hay existencias

Descripción

Terror, misterio y suspenso se amalgaman como uno solo en el cómic chileno La maldición de La Animita. Autores: Daniel Fernandez Leiva; Pablo Santander. 64 páginas. Blanco y negro. 24×17 cms.

La maldición de la Animita

La maldición de la Animita

Resumen

Un hombre despierta en un hospital. No recuerda nada, no sabe como llegó ahí. Pero a medida que habla con el doctor a cargo de su caso, comienza a recordar los extraños sucesos que lo llevaron a esa cama de hospital. Mientras más avanza su relato, más evidente es que los sucesos tendrían relación con una misteriosa “animita” encontrada en su antejardín.

Terror, misterio y suspenso se entremezclan a la perfección en “La maldición de La Animita”

Contraportada

La maldición de la Animita es grande sin intención de serlo. Es una historia simple que bebe de las aguas de textos como Los libros de sangre de Clive Barker e incluso autores más clásicos. Pero sin pretender ser una obra mayor, logra destacar por sobre otras muchas obras. Una obra genial donde el estilo clásico gótico de Pablo Santander Tiozzo se complementa a la perfección con los textos de Daniel Fernández Leva.

Dr. Zombie

Reseña de la maldición de la Animita

Dentro del folklore chileno, una “animita” es una construcción sólida de no más de un metro de altura, la cual se erige como una lápida de cementerio, en un lugar donde una o más personas encontraron la muerte de manera trágica. Es común encontrar este tipo de monumentos en carreteras, roqueríos y esquinas, y suelen tener velas u otros objetos para honrar a la o las personas fallecidas. En torno a eso, existen muchas leyendas urbanas que hablan acerca del carácter sobrenatural de estos pequeños santuarios. Razón por la cual, las animitas siempre tienden a estar rodeadas de un halo de misterio, lo cual ha sido fuente de muchos relatos fantásticos o de terror.

Y si de terror nos referimos, bien vale la pena revisar una de las obras más recientes de la Línea Estratos, perteneciente a la editorial Mitomano Comics. La Maldición de La Animita está escrita por Daniel Fernandez y cuenta con las ilustraciones de Pablo Santander. Lanzado oficialmente en la Feria Internacional del Cómic del año 2015, la trama abarca las vivencias paranormales de Roberto Castañeda, publicista de 35 años, que despierta en una sala de hospital con el pie derecho amputado, y, luego de ser sedado por algunos medicamentos, relata los acontecimientos previos al Dr. Claudio Kinnet (quién ya apareció en otra entrega de Mitomano Comics, El Alma Perdida de la Ciencia), acontecimientos que tienen como factor el descubrimiento de una misteriosa animita en el antejardín de su casa.

Este proyecto, financiado por el Consejo Nacional de la Cultura y de las Artes, es graficada de tal manera que nos hace recordar de inmediato a las historietas nacionales de los años setenta. Si bien Pablo Santander hace gala de las técnicas contemporáneas del noveno arte, en el uso de viñetas de la misma forma en que son utilizadas para las narraciones gráficas, también mezcla los trazados y entintados de las historietas de los años dorados del cómic nacional. Por tal, La Maldición de La Animita intenta homenajear, de algún modo, a los dibujos de la obra máxima de Juan Marino, El Siniestro Doctor Mortis. No por nada, Santander fue discípulo de Máximo Carvajal, uno de los historietistas más reconocidos que trabajó para la obra del Doctor Mortis, y, como buen aprendiz, también cooperó para el resurgimiento gráfico del ente maligno en In Nomine Mortis del año 2013.

La historia se nutre de dos fuentes esenciales: la novela gótica y el terror cotidiano. Por un lado, el relato fantástico gótico nos remite a la aparición de un ser fantasmagórico, que va intensificando sus manifestaciones, a medida que la historia avanza. Por otro lado, la animita, un objeto cotidiano y con leyenda propia, es la causal de los eventos paranormales que afectan la existencia de Roberto Castañeda. Aunque en algunos puntos la narración omite ciertos sucesos que son relevantes para el desarrollo de la misma, se complementa muy bien con los dibujos de Santander, convergiendo así en una obra de terror que hereda lo mejor de autores como Horacio Quiroga o Edgar Allan Poe.

Concluyendo, La Maldición de la Animita es una obra que rescata el legado de los clásicos del terror, sumando las técnicas de narración gráfica modernas y transformándolas en un relato digno de ser leído en una noche otoñal. Recomendada para todo público que guste del terror.

Juan Mayor – Hijos del Átomo

videoReseña de La maldición de la Animita


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